jueves, 12 de julio de 2012

¿Por qué?

Buen día. ¡Feliz cumpleaños! ¿Cómo la estarás pasando? ¿Te regalaron algo ya? Quizás termines cambiando esas cosas que no te gustan... siempre pasa. ¿Dónde estas? Me pase toda la noche sin dormir haciendo una lista con las preguntas que me gustaría hacerte, ¿cómo hago para que me las respondas? Empezaría con lo primordial, las esenciales, esas cosas que una Guillermita siempre quiere conocer: ¿Cuál es tu color preferido? ¿Cuántas de azúcar le pones al café? ¿Cómo tomas el café? ¿Fideos con tuco o con manteca? No te pregunto de que cuadro sos pero ¿soy de River por vos? ¿Mi mamá es de River por vos? 
¿Qué sentiste cuando te dijeron que iba a venir? ¿Tenias miedo? ¿Querías tenerme? ¿Y la primera vez que me viste? ¿Sonreíste? ¿Te diste cuenta que soy una parte tuya, qué tengo tus gestos? Mis ojos son una replica de los tuyos, solo cambia el color. ¿Te pusiste a pensar que llevo conmigo tu fuerza? ¿Qué lugar ocupo de tus recuerdos? ¿Cuántas veces al día, al mes, al año te acordas de mí?  Cada vez que entro a una cancha me imagino pateando al arco, sí, con vos. Llevaríamos la misma camiseta y podría decir que soy de River gracias a vos, que me inculcaste eso que hoy me llena de alegría y felicidad. Pero no. No soy de River por vos, ni soy por vos. No me formaste, no te quedaste al lado mío para verme crecer. Me soltaste la mano y muchas veces me pasó de tenderla en el aire a ver si la podes agarrar donde sea que estes.
¿Cómo eras de chiquito? ¿ Tímido y callado como yo? ¿O travieso y revoltoso? ¿Cómo creciste sin un papá? ¿Nunca te sentiste rechazado, vacío, abandonado? ¿Por qué repetiste la historia? ¿Por qué nunca diste la cara? ¿Qué se te cruzó por la mente cuando Fabiana fue a buscarte? Cuándo te contaba cosas sobre mí, ¿te dieron ganas de conocerme? Y cuando te dijo que tenía novio, ¿sentiste esa rabia que sienten los padres celosos? ¿Qué mierda sentís cuando pensas en mí? Estoy casi segura de que lo haces, porque las cosas que uno no resuelve le vuelven sobre sus pasos continuamente, hasta encontrarlo. Eso lo aprendí sola, como muchas cosas en mi vida. Porque mi mamá se tuvo que hacer cargo de nosotras y salió al mundo, mientras yo construía mi mundo aparte, mi habitual rincón. 
Tuviste mil caras durante 21 años. Fuiste desde carpintero hasta astronauta. Incluso te di por muerto un par de veces, como si tener un padre en el cielo fuera mas digno, como si eso llenaría el vacío de mi infancia. ¿Por qué yo no? ¿Qué tengo de malo? ¿Nunca te arrepentiste de haberme dejado? ¿No tuviste ganas de ir a buscarme para alzarme a upa o contarme un cuento? Que se yo, llevarme de la mano hasta el jardín... Ahora no necesito esto, ni quiero que aparezcas, pero no puedo evitar hacerme preguntas, hacerle preguntas a la nada. ¿Por qué conocí a toda tu familia, menos a vos? ¿Por qué toda la vida escapando? ¿Por plata? ¿Por rechazo? ¿Por odio? ¿Tanto te costaba dar la cara una vez, venir a verme, presentarte? En cambio esperaste que Fabiana vaya a buscarte y a cambio solo me regalaste un sms de cumpleaños. ¿Qué te hizo pensar que eso estaba bien? ¿Después de 18 años fue todo lo que tenías para decirme? "Pasala bien. Te mando un beso enorme" ¿Sabes donde te podes meter tus recomendaciones no? 
Al final de todo me dejaste una lección. Me enseñaste como no debo ser en el futuro, conmigo misma y con los demás. Me enseñaste a elegir todo lo que no tenga que ver con vos y llenar mi vida de presencias y personas que valen la pena. Me enseñaste que algún día quiero tener una familia y quiero cuidarla de todo. Me enseñaste que no necesito a nadie al lado que no valga la pena, por eso sé que no te necesito a vos. Pero me dejaste mil preguntas en mi mente... y con eso sí que no se que se hace. ¿Quién las responde? 
También tengo que agradecerte por la mamá que elegiste para mí. Es increíble y esta loca pero me eligió y se hizo siempre cargo de eso. Me dio una vida hermosa y gracias a eso crecí firme como lo estoy haciendo ahora. Gracias por haberme hecho fuerte, por enseñarme que hay que cuidarse y quererse. Por demostrarme que se necesita poca gente al lado, pero muy valiosa. Gracias papá, en serio. Olvidate de todas las preguntas que hice antes y concentrate en una sola. Presta atención porque quizás no me anime a repetirla nuevamente. Y procura responderla: ¿Por qué te fuiste, papá?




Que tengas un lindo día. Pasala bien. Un beso enorme.

No hay comentarios: