viernes, 25 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
Es probable que estemos atados a elegir para siempre, entre una cosa u otra. Creo que la vida sería más fácil si pudiésemos tener todo y no hiciese falta elegir nada. Nos ahorraríamos muchos problemas. Nadie puede elegir una cosa sin perder la otra, siempre vamos a terminar perdiendo algo. Pero hay que pensarlo así: si algo tenemos que dejar, es porque algo mejor habremos elegido.
viernes, 18 de febrero de 2011
-Yo te prometo un para siempre, ¿vos lo prometes?
-Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos
-Bueno, aunque te odie, si me necesitas, voy a estar
-No lo creo... Si me odias no me vas a querer ver
-Cierro los ojos
-No me vas a querer oír...
-No te dejo hablar
-¿Entonces?
-Te voy a abrazar y te voy a decir... ¿Te acordas de aquella tarde que te prometí un para siempre? Lo decía en serio.
martes, 15 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
A veces en la vida creamos vínculos que no
se pueden romper, a veces puedes
encontrar a esa persona que va a estar a tu lado pase lo que pase, existe la posibilidad de que esa persona con la que puedes contar para el resto de tu vida, que tan bien te conoce, a veces incluso mejor que vos misma, sea en realidad la que ha estado siempre a tu lado todo el tiempo.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Y sólo hay una persona que puede hacerme creer que vuelo: VOS .
Todos los días, sin darme cuenta, descubro cosas tuyas que me encantan. Una palabra nueva, un gesto, una forma distinta de abrazar(me), la forma en que tu sonrisa me mira.
Siempre fui de esas que no sabían bien que querían, no había modelo ni prototipo que pudiera interesarme del todo. Eso si, tenia condiciones que eran completamente necesarias: Sonrisa compradora, divertido y buena persona. Pasé aproximadamente 13 o 12 años creyendo que estaba pidiendo algo imposible, siempre conocía personas que carecían de las tres cualidades juntas, no lo encontraba; a decir verdad, creo que tampoco lo buscaba. Por lo tanto nunca me decepcionaba del todo y eso hacia que caiga una y otra vez en el mismo intento con la misma persona.
Una noche bailaba sin pretender nada, sin esperar nada de nadie entonces apareciste vos. Me sonreíste, claro, me compraste inmediatamente. Acto seguido me hiciste reír. Así empezó nuestra historia atípica, una pregunta, un par de sonrisas, una promesa y acá me tenes, escribiéndole a la persona que reunió sin saberlo las tres cualidades. Sin embargo no estoy completa, seguís sumándole a mi lista cosas indispensables, cosas que solo vos tenes. Porque nunca tuve claro lo que quería, hasta que te conocí.
martes, 1 de febrero de 2011
Julietas demacradas que no encuentran a Romeo.
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