viernes, 25 de marzo de 2011
Es que no puedo hablar de ella como si fuera una pelusa cualquiera porque definitivamente esta era una de aquellas especiales. Había conocido muchísimas y todas eran similares, pero esta, esta era increíble. Ni siquiera se si mas suave o mas gris o mas pelusa, en realidad no hubo nunca un adjetivo que la defina a la perfección porque la pelusa por si sola era lo que se dice imposible: perfecta. A veces la busco desesperada adentro mio, en mi ombligo, la busco porque la quiero acariciar, la quiero ver volar... entonces me doy cuenta en seguida que no estoy hecha para llevarla conmigo, de que pelusas como esas no se encuentran en cualquier ombligo y ahí caigo en la cuenta de que la pelusa no tiene absolutamente nada que ver, es mas una cuestión de ombligo, cuerpo, persona, alma. Quien sabe no? Quizás sea solo una cuestión de amor.
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