viernes, 2 de octubre de 2009


Me gusta el olor a lluvia, porque es como si estuvieras acá, aunque en realidad no estás. Me gusta porque me recuerda a vos. Y entonces cuando llueve, quiero salir a la calle y empaparme entera. El olor a lluvia me recuerda cuando te fuiste, y eso me hace sentir un poco mejor porque, sin quererlo, me recuerda que algún día viniste con la lluvia para quedarte. El olor a lluvia me gusta porque hace que sienta que te tengo al lado, o por lo menos bastante mas cerca. Entonces, cuando llueve y estoy sola, pienso en donde estarás, que estarás haciendo. Y me imagino, que el olor a lluvia te va a hacer pensar en mí. Porque yo también tenía olor a lluvia en tus recuerdos. Y entonces me gusta cuando llueve. Porque creo que es el momento en que vos y yo nos encontramos.

jueves, 1 de octubre de 2009


ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE ME BRILLAN LOS OJOS ANDA A SABER PORQUEEE
Llueve. Mi vida es eso: ver llover, siempre ver a través de algo cómo el agua va limpiándome de todo, cómo mi piel de poroso cemento se chupa su furia cristalina. Entonces lloro, y soy más de lluvia aún, mas acuática y obsorbente. Mi vida es, de a ratos, pasar los puños destartalados por los vidrios empañados para confirmar mi sorpresa que ha dejado de llover, y quizás nunca suceda.
Llueve, pero es peor que eso: es un verdadero mounstruo diluviano que crece y crece, y solo se esfuma, o tal vez se esconde, cuando le muerde los pies a algún golpe de memoria, esas imágenes que nacen de nada y que también tienen algo de moustruo, con su origen inexplicable y su forma final casi siempre incomprensible...